cuando.
Cuando te acostumbras al silencio de la soledad para acostumbrarte a tu propio silencio, te das cuenta de que no hay nada de malo estar en ella para poder recordarte. Cuando piensas en huir como única salida a los problemas y tus pensamientos son los que oponen resistencia para buscar tu valentía. Cuando estás con un nudo en la garganta que no te deja expresar todo lo que sientes y sólo dejas salir impulsos como balas hacia el desahogo total. Cuando decides arriesgar con hechos, seducida por palabras, saltas al vacío de la trascendencia y dejas caer un "ojalá salga bien" pero sin paracaídas al que aferrarte. Cuando necesitas abrazar para llenarte de calor desde tu frío, sólo buscas el refugio para calmar la tormenta que ruge sin descanso. Cuando te buscas en tus peores pesadillas para enfrentarte a tus miedos, pero tus miedos acaban encontrándote sin previo aviso. Cuando la nada consume todo y el tiempo está a la espera de salvarte del de...