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Mostrando entradas de 2018

cuando.

Cuando te acostumbras al silencio de la soledad para acostumbrarte a tu propio silencio,  te das cuenta de que no hay nada de malo estar en ella para poder recordarte.  Cuando piensas en huir como única salida a los problemas y tus pensamientos son los que oponen resistencia para buscar tu valentía.  Cuando estás con un nudo en la garganta que no te deja expresar todo lo que sientes y sólo dejas salir impulsos como balas hacia el desahogo total. Cuando decides arriesgar con hechos, seducida por palabras, saltas al vacío de la trascendencia y dejas caer un "ojalá salga bien" pero sin paracaídas al que aferrarte. Cuando necesitas abrazar para llenarte de calor desde tu frío, sólo buscas el refugio para calmar la tormenta que ruge sin descanso. Cuando te buscas en tus peores pesadillas para enfrentarte a tus miedos, pero tus miedos acaban encontrándote sin previo aviso.  Cuando la nada consume todo y el tiempo está a la espera de salvarte del de...

Seguramente

Para cuando vuelva a verte Seguramente nuestro viaje fue tan corto que no supimos disfrutarlo como merecía. Seguramente nuestras diferencias nos estaban distanciando cuando son los polos opuestos los que se atraen, pero nuestra fricción sólo producía calambres. Seguramente caminamos demasiado rápido, porque no quisimos apreciarnos, ni conocernos como dos. Seguramente el amor y el odio que generábamos estaba atando a nuestros sentimientos. Seguramente el miedo de dejarte marchar y quedarme sola, me estaba consumiendo por dentro. Seguramente el sentirte lejos de mí, estaba destrozando a balazos mi interior. Seguramente nos aferramos a una carta no correspondida de palabras sin hechos. Seguramente no estábamos en nuestros mejores momentos para hacernos bien. Seguramente pusimos demasiadas excusas para acercarnos. Seguramente los te quiero estaban quemados de mentiras. Seguramente nunca supimos vernos como compañeros de vida. Seguramente quisimos alejarnos de nuestra soledad haciénd...

Vuelve

Y vuelve septiembre. Septiembre con olor a despedidas y sabores amargos.  Vuelve el otoño, pero vuelve cargado de añoranza, intensidad, sentimientos perdidos y si te descuidas, tú también. Siempre vuelve todo o nada y, no me gusta la nada, pero el todo se queda grande. Sólo quiero sentir que aquello malo se fue para dar comienzo a lo bueno, porque estamos en el mes de los propósitos, el mes de una nueva etapa y el mes de cero. Los últimos destellos del sol que abrazaban fuerte en verano, ahora, también se van. Yo que soy más de estaciones frías y apagadas, esas que guardan la palabra hogar y aprietan para enternecer a las personas, recuerdo que, aunque suene triste volver a la rutina, gracias a ella, yo también vuelvo a encontrarme con las palabras. Vuelven los "te echo de menos" y el "espero verte pronto" a llenarse en mi boca. Vuelvo a poner rumbo a lo desconocido con el miedo por bandera. Vuelve septiembre a ser coronado para muchos como el mes menos esperado de...

estanque

Si de todas las veces que intenté no rendirme, hubiese avanzado conmigo misma,  ahora mismo no sería la persona que sigue estancada en el lago del patito feo. No se puede comprender lo que sufre una persona interiormente, si no se entiende que lleva una lucha interna de años.  No vivo en un cuento de fantasía, no vivo a la espera de que alguien llegue a rescatarme y que después de tantos años, toda mi vida cambie a mejor, sólo porque alguien llegue sin previo aviso a re-vivir mi yo, porque mi yo está apagado, sin luz, sin brillo, sin nada.  Hay personas que pueden ayudar, pero que dejen de pensar que tienen la solución y que mi problema va a desaparecer en una milésima de segundos, porque yo llevo arrastrando una batalla crucial conmigo.  Todo parece fácil desde fuera. Todo son apariencias y, como siempre digo, si eres buen actor, el papel que te puedes marcar frente al público puede ser de Óscar.  Nadie puede decirme que huya de mis miedos, aunque pa...

tiempo en ayuda

Queremos creer por esperanza que el tiempo nos va a ayudar a superar baches que han quedado marcados en tu carretera.  Tal vez soy yo quien se confunde al decir esto, pero e l tiempo ayuda a maquillar  tu pasado, no a tu yo por dentro, porque puedes estar lleno de secuelas y aunque pasen años, pueden abrirse las heridas y hacer renacer el dolor de tus vivencias.  No hablemos del tiempo como si fuese la cura de todos los males.  El tiempo es una tirita para tapar heridas, pero no olvidemos que toda herida deja cicatriz.  Es cierto que, el tiempo es un instrumento más para poder salvarte de tus penumbras hasta alcanzar la luz.  Es una congelación de tu realidad, porque tú estás en el abismo y tu abismo, te consume, pero no sólo tu abismo, sino tu rutina diaria de tener que aparentar, de tener que sonreír cuando sólo quieres llorar, de tener que concentrarte en hacer algo para no decepcionar a los de tu alrededor y mil cosas más.  Entonces ahí es cu...

Enamorarme

Quiero enamorarme. Sólo querer enamorarme.  Enamorarme de alguien que me susurre al oído que merece la pena.  Que sepa hacer de las palabras hechos y de las promesas, cielos sin límites.  Enamorarme de alguien que haga de mis días colores y de mi mente una jodida obra de arte.  Que se guíe por lo que sienta como sé que haré yo. Que me abrace suave o fuerte, pero que no deje de sujetarme.  Enamorarme de alguien que sepa estar, no sólo en mis momentos buenos, sino también en los malos. Que cuando mi ansiedad me atrape, sea la persona que sepa liberarme cuando no me queden fuerzas a mí o que permanezca a mi lado, conmigo. Enamorarme de alguien que me quiera con mis defectos, no sin ellos. Que sepa ver en mí virtudes, valores y valentía, pero también errores que necesite cambiar.  Enamorarme de alguien donde brinde la sinceridad, la confianza, el amor, el respeto, la libertad. Que brote pasión en mis labios cada vez que roce los suyos y si...

Porqué

Sólo he conocido a una persona que cuando la preguntaba: - ¿Me quieres? -  Siempre me respondía con un "SÍ" sonriendo.  Yo sonreía también, mirándola, pero quería saber cuánto me quería y se lo preguntaba. Esa persona s e me quedaba mirando, mirándome fijamente a los ojos. Seria, pero con su sonrisa que me respondía: - Te quiero mucho, mucho, mucho y más muchos -  Después de estas palabras tan acogedoras que me hacían sentir hogar, la abrazaba con tanta fuerza que pensaba "ojalá no soltarte nunca" (que conste que no es ninguna persona a nivel amor romántico). Nunca más me ha vuelto a pasar algo parecido, ni he sentido esa sinceridad tan grande en un "te quiero" y en un abrazo.  Esa sensación de estar tan llena por dentro como por fuera, pero llena de importancia.  Nunca he echado tanto de menos esos "te quiero mucho" que te alegraban un día entero, incluso los siete días de la semana.  Nunca más me he sentido especial para a...

Vivir escapando

Ambiente con fondo de Paramore, Green Day, Simple Plan, Sum 41, Avril Lavigne, Thirty Seconds To Mars, My Chemical Romance, Linkin Park e incluso suena Feel It All de Tokio Hotel. Una mezcla de sensaciones, invaden mi cuerpo. No sabría definir ninguna, porque pueden ir desde la más pura inocencia y felicidad hasta la vena con más rabia y agresividad posible. Acompaño todos esos destellos de música con cerveza para completarme, porque como ya he dicho, si estás huyendo de tus problemas, no sabes a dónde acudir y cierras todas las puertas para someterte a la soledad de estar contigo. Aguantas las ganas de llorar. Esas putas ganas de querer reventar contra todo. Esas ganas de ser no sólo lágrimas, ni ira, ni descontrol. Esas ganas de querer gritar para liberarte de todo lo que callas en silencio. Es contradictorio, porque recuerdo un poema que escribí sobre las caídas de las personas, caídas que no se ven, pero que, si escuchas con atención al silencio, no hace falta nada má...

NO DEJES

no dejes de ser rebelde, no dejes de revolucionar, no dejes de ser fuerza, no dejes de ser valentía, no dejes de ser diferente, no dejes de ser impar, no dejes de ser palabras, no dejes de ser hechos, no dejes de ser sueños, no dejes de imaginar, no dejes de ser magia, no dejes de ser poesía, no dejes de ser mar, no dejes de ser libre, no dejes de ser tú, pero ojalá, me dejes ser contigo.

SIMPLEZA

Un día te diré todo lo que un día callé. Puede que no haya llegado el día para decirte nada, porque todavía no nos hayamos conocido,  pero te prometo que si algún día coincido contigo,  mis palabras llevarán tu nombre. ESTA VEZ ME ARRIESGO CONTIGO SIN TI

Carta a MÍ

A mi yo del presente: Sé como te sientes ahora mismo.  Sé que ahora estás más hundida que el Titanic.  Sé que no encuentras la manera de poder seguir hacia adelante contigo misma, pero también sé, que si sigues aquí es porque no te das por vencida.  Nunca lo has hecho y has pasado por mucho, muchísimo y te has mantenido a flote en este mar de tormentas.  Sé que el vacío que sientes cubre todo tu interior.  Sé que tu propia lucha está enmarcada en tu piel.  Sé que te alejas de todos, porque piensas que ya no hay nadie que esté contigo, pero que la soledad siempre va a estar.  Sé que estás llena de sueños que quieres cumplir, (¿recuerdas? querías publicar un libro de poesía y lo hiciste).  Sé que quieres transmitir con palabras y sentirte realizada con las personas. Sé que eres frágil, sensible y sientes con muchísima intensidad. Sé que por ser así, han acabado haciéndote daño (queriendo o sin querer). Sé que ya no sabes ...

PODEMOS

Podemos llegar a lo más alto, si nos unimos para escalar a la cima. Podemos volar para tener las vistas más bonitas que nadie más nos va a brindar. Alcemos las alas juntas.  Podemos llegar a dar voz a todos los silencios que nos han reprimido, pero sólo si nos unimos. Podemos cambiar nuestra sociedad, revolucionando la conciencia de los que carecen de ella.  Podemos empoderarnos para hacer de esta lucha, una lucha histórica de justicia e igualdad.  Podemos darnos las manos y sentir como la unión hace la fuerza contra todo lo que nos oprime. Podemos derrumbar el muro que nos separa de nuestra libertad y derechos. Podemos ayudarnos, apoyarnos, sujetarnos para no caer. Siempre unidas. Podemos liberarnos de esta cárcel patriarcal, manifestándonos de cualquier forma.  Podemos desgarrarnos la piel para que sientan el dolor que cada día tenemos que sufrir. Podemos hacer de nuestro sufrimiento, un sentimiento de guerra para llegar a la victoria. Podemos...

secretos

¿Cuántos secretos guardamos las personas?  Sin darte cuenta, tu verdadero yo es una falsa de lo que realmente eres.  Ya sabéis: "sólo damos a conocer, lo que queremos que conozcan de nosotros" De repente, el tiempo se congela a tu alrededor. Sólo estás tú contigo misma. En esa misma soledad que estás viviendo, ves que todos tus secretos están limitando tu vida y no sabes mostrarte sin saber esconderte de ellos. Porque todos tenemos una historia y hay partes que decides suprimir de tu libro.  Estás descubriendo que eres una persona disfrazada de miedo con recuerdos reprimidos.  Estás encontrando que esos mismos secretos están dañándote inconscientemente, pero ahora siendo consciente de ello.  ¿Ahora es cuando se desvelan o se siguen silenciando? Justo ahora, cuando sólo quieres gritar, pero siempre te han dicho que los secretos no se dicen, se callan. Por eso, estar dispuesto a conocer a alguien, te va a condicionar, pero n o por el he...

No

Dime,  ¿tú quieres? ¿tú confías? ¿tú crees? ¿tú prometes? ¿tú demuestras?  ¿tú? Más de una vez, más de mil veces, he soñado tanto que he pensado estar viviendo en una realidad.  Menuda realidad de fantasía donde me quedaría a vivir "para siempre" para seguir sintiendo todo lo que no hago aquí. Todo iba bien, todo me iba bien y todas las preguntas de antes me contestaba que sí, que yo no me quedaba sin respuestas para tantas preguntas, que yo sin pensarlo, me dejaba llevar.  Y joder, qué ilusión tan soñada.  Claro que cuando me despierto y me vuelvo a preguntar todo lo anterior, sólo sé decir "ojalá", porque tantos hechos erróneos y tantas respuestas susurradas en letra pequeña, me llevaba al dolor. Sigo sin saber como hacer de un sueño una realidad. Sigo sin saberlo, porque no consigo acertar, porque mis oportunidades se desvanecen como yo con el tiempo.  Que no, que no hay búsqueda para tanto. Que la realidad es muy distinta. Que t...

ser sin

Me quedo mirándome en el espejo,  me quedo mirándome durante horas,  ¿quién soy? ¿qué ha sido de mí? ¿qué estoy haciendo conmigo misma? Ha cambiado todo tanto.  He cambiado demasiado para acabar siendo nadie. Sólo soy un cúmulo de sentimientos perdidos.  Una constancia de amor y odio,  Una tormenta sin calma. Un ala rota por querer volar tan alto. Un agujero negro que apareció de la nada para llevarme con él. Un desastre de mi propio caos.  Siempre me he dicho que por mucho fondo que toques, puedes volver a la superficie,  pero ¿cómo? s i cada vez que caigo, caigo atada a un ancla cargada de problemas,  dejando que sean ellos quienes dominen mi vida. Mi peor problema es el miedo, ese miedo que permanece conmigo día y noche, ese al que le da igual la situación, el lugar, el momento, las personas... pero siempre tengo miedo de todo, aunque el mayor miedo sea mi mente,  mi inseguridad, mi desconfianza, mi persona, el ser lo que soy...

NECESIDAD O PRESCINDIR

¿Necesidad o se puede prescindir del amor romántico? Nos han preguntado desde siempre “si nos gusta alguien o si tenemos pareja” , nos han preguntado tantas veces eso, que nos han hecho creer que el amor debe de formar parte de tu vida, porque si no serás una persona solitaria, una persona que no ha sabido querer, que no han sabido quererla, que no se ha dejado querer, que no la han dejado que la quieran, una persona fría atada a la soledad … pero si lo piensas, no es más que un estereotipo de la sociedad , una etiqueta que puede perseguirte por los prejuicios que se tiene. En mi opinión, creer que es necesario el amor romántico es un error, además, puede llegar a ser tóxico, puede crearte dependencia, porque ya estás condicionando a tu propia vida de crear una necesidad innecesaria que muchas personas te pueden dar, pero claro, no de la misma forma. También creo que, sin ese amor, acaba faltándote algo que complemente una parte de ti. Entonces, ¿qué? Hablemos de lo ...

Parece.

No parece tan arriesgado tirarse al vacío sin paracaídas.  No parece tan arriesgado escuchar lo que no quieres oír. No parece tan arriesgado ser cobarde en un mundo de valientes.  No parece tan arriesgado perder lo que habías ganado.  No parece tan arriesgado destruir la muralla estando en ruinas.  No parece tan arriesgado dejarse llevar y acabar dejándote ir.  No parece tan arriesgado ilusionarse sabiendo que va a doler. No parece tan arriesgado creer en imposibles. No parece tan arriesgado llorar cuando nadie sabe de ti.  No parece tan arriesgado querer sin ser querido.  No parece tan arriesgado echar de menos sin apenas existir. No parece tan arriesgado recordar cuando tú eres el olvido.  No parece tan arriesgado quedarse con ganas de más. No parece. 

Imaginaciones.

Me gusta saber que en alguna parte del mundo,  habrá una persona que quiera saber de ti,  que quiera conocer tus mayores miedos,  tus secretos más guardados  y tus defectos más escondidos.  Me gusta saber que la distancia,  sólo es un camino que se puede recorrer  y acabar encontrándonos.  Me gusta saber que el dolor alivia, ¿ alivia ? cuando te hace abrir l os ojos  y ves lo que ha sido tóxico. Me gusta saber sin saberlo que hay abrazos  que me están esperando,  no sé cuándo, dónde, ni de  quién,  pero qué más da,  si a mí me gusta.  Me gusta saber que estoy en trámites de conseguir mi paz, ya sabes,  la lucha entre tú y tú. Me gusta saber todo lo que estoy imaginando  (sea verdad o mentira),  pero en mi mente, vuelo sin alas a lo desconocido, no hay pared de por medio y a mí me gusta saberlo.

Estaciones.

Un día llegué a creer que no podía más conmigo, que mi mundo estaba hecho pedazos,  que yo era una rosa llena de espinas y si te acercabas acabaría haciéndote daño.  Mi interior había pasado de ser la parte más bonita de Roma a convertirse en la parte de ruinas. El dolor cada vez se ataba más a mí y siempre acababa llorando a mi propia vida.  Me echaba de menos.  Parecía que mi primavera había marchitado como las flores y enero había vuelto para quedarse.  Sólo pude decirme que el buen tiempo tarda en llegar cuando tú sigues en invierno. Me congelaba de frío, pero lo peor es que seguía creyendo que las estaciones son como los trenes: pasan por ti y se van.  La diferencia es que hay trenes que pueden pasar cada día, decidiendo tú si subes o bajas, pero en cambio, hay estaciones que permanecen en ti y no tienen billete de ida.