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Conozco a la vez

¿Cuántas veces nos hemos mirado sin saber que iba a ser la última vez? Nunca sabremos con certeza cuando una persona se irá para no volver, pero de lo que sí estoy segura es de que, quien vale la pena, siempre volverá, aunque sea a través de los recuerdos. A veces prefiero decir adiós para quedarme con los buenos momentos que insistir y acabar rompiéndolo todo. Prefiero sentir como todo marcha bien que pensar que algún día, nada será igual y que la nada será eso. Me gusta poder decir que he conocido a muchas personas y que he podido saber de ellas. Pero lo que más me gusta de todo el proceso de conocer, es que los hechos al final tienen más fuerza que las palabras y sobre todo de aquellos que se quedan por años contigo. Me alegraré siempre de conocer y saber de la gente, porque es lo más bonito de la vida. Y no, no estoy hablando de alguien que simplemente aparece un día y al siguiente se marcha, porque no puedo decir que conozca, sólo que sé su nombre y ya. Me quedo con quien me ...

DICIEMBRE

Hacía mucho que no escribía aquí. Hacía mucho que no sentía esas ganas de ocultarme entre las palabras. Parece que nunca es tarde para retomar lo que en su día se convirtió en necesidad.  Diciembre.  Otro año llegando a su fin y todavía estoy procesando el comienzo. No nos damos cuenta de que el tiempo corre contra nosotros. Se nos olvida el suspiro de vida que es vivir. Me da miedo y pena no estar aprovechando los momentos que cada día tengo. A veces me digo que es por la rutina que me atrapa y no me deja disfrutar, pero es una excusa. Todos los días pasan cosas diferentes y eso debería de ser motivo para saltar a la aventura. Lo que hoy ha pasado, mañana no volverá a pasar. Entonces, ¿por qué seguir una línea recta, si puedo torcerla?  Siempre estoy esperando y soy impaciente. Pensaré que no soy yo quien escribe mi destino. A medida que el tiempo pasa, el sentido se pierde más. Y bueno, me he aferrado a la típica frase de "que pase lo que tenga que pasar" y "palan...

SEPTIEMBRE 19.

Ha vuelto Septiembre con su ¡oh dios mío con ropa veraniega va a joderse de frío! He vuelto yo también. Aunque nunca me haya ido.  Volvemos a retomar como de costumbre "la rutina". Esa rutina que a muchos nos atormenta que nos tensa nuestra cuerda. Volvemos a lidiar con nuestros problemas (si es que alguna vez se han ido en esos meses de verano). Pero volvemos a todo. A por todo. Con ganas o sin ellas: hemos vuelto a septiembre.  Dejamos las despedidas para los reencuentros o simplemente para volvernos a encontrar.  Todo parece un comienzo de cero (para mí que soy una despistada hasta para dar la hora: lo es).  ¿Qué tal vuestro verano?, ¿qué tal tú?, ¿todo bien?, ¿quedamos?.  Me encanta escuchar eso. He aparecido para retomar mi propio aprendizaje y sobretodo para no perder de vista mis prioridades. No todo está mal. Lo sé. Pero nos cuesta quedarnos con lo positivo. Y creedme que cada día por muy malo que haya sido, tiene su momento bueno,...

Reflexiono.

Somos personas hechas de experiencias. Experiencias que te marcan y pueden llegar a condicionarte.  Aun así, no me puedo definir, ni quiero definirme como persona, porque estoy continuamente poniéndome a prueba para aprender a ser como yo quiero y no como me han hecho ser. Yo que h e seguido el camino de huida siempre, nunca pensé en el error de encerrarme a todo.  De pequeña tenía muchos sueños, incluso, el destino que quería tener. Bendita inocencia. Hoy puedo decir que me he equivocado en la mayoría de mis decisiones y que ahora mismo, no entiendo ni lo que estoy haciendo, ni a donde me dirijo. Desorganicé mi propia ruta a medio construir, porque preferí no enfrentarme a los obstáculos que me iban llegando, sólo por querer escaparme y seguir intentando ser feliz en una realidad que no me gustaba, ni me gusta.  No puedo volver atrás, por desgracia, tampoco puedo hacer nada más que enseñarme a saber qué quiero, a luchar por ello, a no ser un simple conjunto de exp...

190122

Pensé en decirme que todo se puede, pero conocí el quiero sin poder.  Descubrí rincones de luz, pero con balcones sin flores.  Mentí por miedo al dolor, pero miré sin ocultarlo. Fotografié cada momento, pero los recuerdos se olvidaron. Inventé imposibles soñando, pero sin los ojos cerrados. Vacié el alma de sentimientos, pero no fui libre de ellos. Avancé a contracorriente, pero nunca me dejé llevar.  Escapé de cada promesa, pero juré volver a ellas.  Y decidí romper el límite  que separa  las ganas  de todo sin nada  de la nada sin todo.

cuando.

Cuando te acostumbras al silencio de la soledad para acostumbrarte a tu propio silencio,  te das cuenta de que no hay nada de malo estar en ella para poder recordarte.  Cuando piensas en huir como única salida a los problemas y tus pensamientos son los que oponen resistencia para buscar tu valentía.  Cuando estás con un nudo en la garganta que no te deja expresar todo lo que sientes y sólo dejas salir impulsos como balas hacia el desahogo total. Cuando decides arriesgar con hechos, seducida por palabras, saltas al vacío de la trascendencia y dejas caer un "ojalá salga bien" pero sin paracaídas al que aferrarte. Cuando necesitas abrazar para llenarte de calor desde tu frío, sólo buscas el refugio para calmar la tormenta que ruge sin descanso. Cuando te buscas en tus peores pesadillas para enfrentarte a tus miedos, pero tus miedos acaban encontrándote sin previo aviso.  Cuando la nada consume todo y el tiempo está a la espera de salvarte del de...

Seguramente

Para cuando vuelva a verte Seguramente nuestro viaje fue tan corto que no supimos disfrutarlo como merecía. Seguramente nuestras diferencias nos estaban distanciando cuando son los polos opuestos los que se atraen, pero nuestra fricción sólo producía calambres. Seguramente caminamos demasiado rápido, porque no quisimos apreciarnos, ni conocernos como dos. Seguramente el amor y el odio que generábamos estaba atando a nuestros sentimientos. Seguramente el miedo de dejarte marchar y quedarme sola, me estaba consumiendo por dentro. Seguramente el sentirte lejos de mí, estaba destrozando a balazos mi interior. Seguramente nos aferramos a una carta no correspondida de palabras sin hechos. Seguramente no estábamos en nuestros mejores momentos para hacernos bien. Seguramente pusimos demasiadas excusas para acercarnos. Seguramente los te quiero estaban quemados de mentiras. Seguramente nunca supimos vernos como compañeros de vida. Seguramente quisimos alejarnos de nuestra soledad haciénd...